Un programa de Cuatro desata la indignación en Sober

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE/LA VOZ.

SOBER

Un reportaje sobre la Feira do Viño de Amandi acaba con un chico alardeando de derrochar cocaína

16 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los reporteros habían recogido multitud de testimonios, así que todo el mundo en Sober sabía que su Feira do Viño de Amandi iba a ser una de las protagonistas del nuevo programa Fiesta Fiesta , con el que Cuatro pretende retratar la realidad de los festejos populares más llamativos, animados o peculiares. Pero la mayoría de quienes se plantaron ante el televisor el pasado día 5 para comprobar si ellos también salían acabaron con la sonrisa helada. El reportaje se emitió, pero terminó con una escena en la que un chaval con síntomas de haber catado más Amandi del que podía asimilar alardeaba de llevar cocaína en abundancia, mostraba unas bolsitas con polvos blancos, esnifaba una raya en el dorso de su mano, o simulaba hacerlo, y soplaba para hacer volar el resto. Y todo entre insultos a dos policías que trabajan en la comisaría de Monforte, a los que citó con su nombre de pila.

Cuando improvisó su espectáculo ante la cámara, el muchacho estaba a poca distancia del palco de la fiesta y del bullicio de la verbena que se celebró el sábado 27 de marzo, en vísperas del día grande del certamen vinícola. De hecho, la escena en cuestión empieza con una toma lejana de la gente bailando, como para demostrar que eso también estaba ocurriendo allí y en ese momento. Nadie en Sober lo pone en duda. Lo que discuten es qué pinta un espectáculo así en un programa sobre una feria del vino.

«Tratándose de una fiesta como esta, es normal que aparezca el típico grupo de gente alegre por el vino», admite la concejala de Cultura de Sober, Mari Carmen Agrelo. Otra cosa es la chocante entrevista final, que transmite «una imagen de la feria de Amandi fea y que además no existe». Ganas no les faltaban, pero los responsables municipales decidieron no enviar ninguna queja a la cadena que emitió el programa. «Sería darle demasiada importancia», dice la concejala.

Un policía lo denunció

El que no quiso dejarlo pasar fue uno de los dos policías nacionales a los que el chico del reportaje citó con sus nombres de pila para dedicarles su exhibición a ellos y de paso insultar a sus madres. Uno de los aludidos acudió al juzgado tres días después de la emisión del programa para denunciar al joven, que no hizo ni el más mínimo intento de ocultar el rostro ante la cámara, ni se privó de contar incluso en qué barrio de Monforte vive. Así que el agente no tuvo ningún problema en identificarlo como Francisco G., un veinteañero del que no consta ningún tipo de antecedente delictivo.

El mismo día que ese policía presentó la denuncia, el vídeo fue borrado de YouTube, donde había empezado a sumar visitas por millares. Sin embargo, aún ayer se podía ver en la página web de Cuatro. Este diario intentó recoger ayer la opinión de la dirección de esta cadena de televisión, sin tener respuesta.