Alberto convierte cada anillo de boda en una pieza única

Alejandro Camba

MASIDE

El ourensano creó su propia marca hace más de 17 años

21 sep 2026 . Actualizado a las 22:28 h.

Entre los montes de Maside, en un taller apartado del ruido de las grandes ciudades, Alberto Taboada da forma a la pieza más importante de cualquier boda: el anillo. Allí, los novios no se limitan a comprar una alianza; la diseñan y la crean junto a él.

Taboada mantiene viva la tradición del anillo de compromiso, pero alejada de la producción en serie. Cada pieza se trabaja de forma artesanal, en oro y platino, lo que convierte a ese símbolo en algo único e irrepetible.

Su relación con la joyería no viene de familia. Empezó en la plata, un material ajeno a su entorno, y con el tiempo fue incorporando el oro 18 quilates y el platino para crear piezas más exclusivas. A los 16 años entró en un taller de arreglos de joyas, y de ahí surgió una vocación que no ha abandonado desde entonces. Hace ya más de 17 años creó su propia marca, y hoy sus piezas únicas pueden adquirirse a través de su página web.

Al preguntarle por qué eligió este oficio, Taboada responde que la artesanía rara vez se elige: suele venir marcada por el lugar donde uno nace. «Si naces en Niñodaguia, tiras más hacia la alfarería», explica. No es una regla que se cumpla siempre, admite, pero sí en la mayoría de los casos.