Alcaldes humildes

ALEJANDRO SOUSA

LUGO CIUDAD

LA TRIBUNA | O |

16 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

HABÍA UNA VEZ un ayuntamiento del sur de Lugo cuyo alcalde no quería que se le inmortalizase en placas conmemorativas. Pero los vecinos no creían en su supuesta humildad por varias razones. Porque no veían la necesidad de ponerle placa a una obra tan discreta como la mejora de una calle... ¿conocen alguna calle con placa conmemorativa? Segundo, porque lo único que se pretende es aprovechar la más mínima oportunidad para seguir vendiendo imagen aunque sólo venda humo. Tercero, porque tanto él como el resto de concejales del equipo de gobierno se exhiben patéticamente en inauguraciones de arreglos de dos euros como la inauguración de una puerta en una tapia del cementerio. Cuarto, porque además de la prensa (convocada al efecto) sus constantes puestas en escena e inauguraciones varias solo cuentan con la presencia de 3 o 4 vecinos, porque la mayoría ya se hartó de tanto teatro. Quinto, porque con la excepción de la calle Cobas y el futuro estropicio que van a hacer en Roberto Baamonde y Avenida de Galicia, este gobierno no ha hecho ninguna obra que merezca ese nombre. Sexto, porque su absoluta falta de gestión ante otras administraciones hace que las cargas de las obras recaigan sobre los vecinos o las arcas del concello. Séptimo, porque sus enfrentamientos con el resto de instituciones públicas y su torpeza para corregir errores hacen que en este momento el puerto seco y el centro de la tercera edad estén completamente parados o que tengan que acudir en ayuda los partidos de la oposición para solucionar problemas como el del viaducto de Distriz o la instalación de Transfesa. Y así, los vecinos de ese municipio que estaban enormemente preocupados porque en lugar de inauguraciones importantes solo asistían a cierres de empresas y más paro ... ni fueron felices ni comieron perdices.