El gobierno local de Rábade, presidido por el independiente Francisco Fernández Montes, niega, con datos en la mano, la veracidad de las críticas vertidas por el PP la pasada primavera, en la campaña electoral de las municipales, sobre problemas en el agua de la traída. Los populares aseguraron con rotundidad que el agua salía turbia y no se podía consumir, extremos negados ahora por el gobierno rabadense, que además los ha divulgado en un boletín.
El regidor aseguró ayer que el PP había actuado «moi alegremente» en este asunto, anunciando unos riesgos para la salud que realmente no existían. «Outra cousa é que teña mal aspecto», admitió. Fernández Montes, por otro lado, subrayó que la decisión de considerar, a la vista de los análisis, que el agua es no potable corresponde a Sanidade, no al Concello. El alcalde, que acumula ya varios mandatos al frente del consistorio, recalcó ayer que nunca se había llegado a dar esa situación desde que está al frente del Concello y que se efectuaban controles todos los días.
Montes vinculó la difusión de esos datos con el período de proximidad a las elecciones municipales; pero censuró la falta de rigor de los populares, de los que dijo que habían divulgado unos datos que no se sabía a qué lugar correspondían realmente y que tanto podían ser de Rábade como de otro sitio.