Queridos reyes, este año fui bueno y obedecí a mis padres, pero os pedí pocos juguetes debido a que las cosas por aquí no andan muy bien. Lo que si os ruego es que traigáis paz, comida y trabajo, pues como os digo las cosas no van muy bien.
¡Ah! Se me olvidaba deciros que mi pueblo, Sarria, estuvo muy bonito con los adornos festivos, pero las aceras y el suelo están muy sucios, porque hay mucha gente que saca a sus perros a pasear y son tan cochinos que no recogen las cacas de sus mascotas. Después yo las piso sin querer y mancho el suelo de mi casa y mi madre se enfada conmigo. Así que también os voy a pedir que estos señores/as, niños/as dueños de perros les traigáis un poco de educación y unas bolsitas para recoger las cacas de sus animales y que si no lo hacen les pongan una multa o algo parecido. Así Sarria y otros muchos pueblos estarían más limpios y a los niños no nos volverían a decir nuestras madres: «niño, mira por donde pisas» porque nosotros no tenemos la culpa de que la gente sea tan cochina y tan poco respetuosa.