Muere a los 85 años el rejoneador y ganadero Álvaro Domecq Romero

C.P.S MADRID / COLPISA

OBITUARIOS

Álvaro Domecq, en una imagen de archivo
Álvaro Domecq, en una imagen de archivo Europa Press

El hijo del legendario rejoneador Álvaro Domecq y Díez ha fallecido durante la madrugada de este martes, 18 de noviembre

18 nov 2025 . Actualizado a las 09:50 h.

Álvaro Domecq Romero, figura del rejoneo y ganadero de Torrestrella, ha muerto en la madrugada de este martes a los 85 años de edad tras toda una vida dedicada al caballo y al toro. Hijo del inolvidable Álvaro Domecq y Díez, fue el alma de la ganadería de Torrestrella, figura del rejoneo y caballista de alta escuela y cuna. A lo largo de su carrera, recibió numerosas distinciones como la de Hijo Predilecto de Jerez, Premio Caballo de Oro, Medalla de Andalucía (2024), entre otros.

Domecq llegó a ser una de las figuras más relevantes de la década de los años 70, formando parte del célebre cartel de Los cuatro jinetes de la apoteosis en unión de los hermanos Ángel y Rafael Peralta y José Samuel Lupi.

Su debut llegó el 13 de septiembre de 1959 en la plaza de la Maestranza de Roda. La última vez que se puso frente a un toro fue el 12 de octubre de 1985, en una corrida coral que se celebró en la plaza de Jerez de la Frontera, lugar que también acogió el último rejoneo de su padre, y que le permitió poner un par de banderillas.

Pero el arte en el rejoneo no es lo único que heredó de su padre. También tomó la batuta de la ganadería Torrestrella, considerado como uno de los emblemas de la conocida como Ruta del Toro. La figura de Álvaro Domecq Romero estaría incompleta si no se menciona su faceta de bodeguero y, especialmente, su compromiso con el mundo del caballo que le llevó a fundar la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre, en 1975.

Una institución que ha formado a generaciones de jinetes y que ha proyectado el caballo andaluz a nivel internacional. Y es que, bajo su dirección, la escuela participó en campeonatos y exhibiciones en países como Francia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos.

Domecq también logró popularizar la figura de los caballos a través de espectáculos Cómo bailan los caballos andaluces y A Campo Abierto. Estas últimas iniciativas permitieron llevar la cultura ecuestre a escenarios de carácter internacional como son el Madison Square Garden de Nueva York.