Disfrutó de su tercera titularidad, la primera como local, y regaló cuatro pases clave
01 nov 2026 . Actualizado a las 17:09 h.Que Vicente Esquerdo (Calpe, 1999) rozase el gol en el empate del Racing Club Ferrol no es noticia por el aluvión de ocasiones de las que dispuso el equipo, pero aun así el mediocentro quiso reivindicar su aportación a la causa al término del duelo frente a la SD Ponferradina. Al ser preguntado por el casi de Ojeda desde el medio del campo y otra clara de Pujol, el futbolista tuvo muy claro cuál de las 27 finalizaciones de los suyos vio más cerca de batir a Domínguez: «He visto dentro también una mía [ríe], que le he pegado al palo... Sí, sí. Ha habido muchas que hemos visto dentro y no sucedió. No tuvimos esa pizca de suerte que, a veces, hay que tener... pero el trabajo ha sido espléndido y se dará». El de Calpe dispuso de 77 minutos en la que fue su primera titularidad en A Malata —la tercera en el global del curso— y en un partido que no quería perderse por nada del mundo, según confesó.
«Hay partidos que son idóneos para algunos jugadores y este era uno de ellos», apreció tras medirse a su exequipo. «Lo afrontas con más ilusión que los demás porque siempre te gusta jugar contra equipos en los que has estado y ver a compañeros con los que has compartido el día a día; me ha gustado mucho», aseveró un Esquerdo que lo tiene complicado para disolver el doble pivote Fabio-Bernal en la medular por el equilibrio que aporta entre defensa y ataque, pero que, además del remate, dejó muchos otros argumentos sobre el terreno de juego.
Y es que, si a estas alturas de la competición el respetable tiene claro que Dani Ojeda es un jugón o que el fuelle de Álvaro Ramón sigue intacto, el menor índice de minutos de Esquerdo dificulta su etiquetado. Fue en este último partido donde el mediocentro se destapó como un estratega con un guante en el pie.
Rol de estratega
«Hemos estado muy bien a balón parado. Ya no solo yo centrando, sino los compañeros con los movimientos, los bloqueos... Hay que seguir trabajando en eso, le estamos dando la importancia que toca y vamos a seguir así», indicó el principal encargado de la ejecución de la estrategia junto a Dani Ojeda.
Hasta en dos lanzamientos de falta le indicó Monju el sitio exacto en el que quería el cuero y allí, ni un centímetro más ni menos, se lo colocó el de Calpe. En una categoría tan ajustada como la Primera Federación, la pizarra es un excelente desatascador. Algo que ya evidenció Alcaina abriendo la lata tras un saque de esquina, también en A Malata, en la victoria frente al Real Unión.
Perseverar, en juego dinámico y parado, es la baza de un Javi Vázquez que abraza el proceso y la diversificación como únicas vías de éxito. «Somos un equipo muy dinámico, muy versátil. No atacamos siempre de la misma manera, tenemos mucha movilidad y a los equipos les va a costar defendernos si seguimos jugando así», valoró en este sentido el propio Esquerdo.
Frente a la Ponferradina, el alicantino firmó cuatro pases clave —son aquellos que culminan en remate—, rozó el 80 % de acierto en la entrega y sumó cuatro centros precisos. Cifras que lo erigen como una baza de fútbol plástico y sofisticado, llamada a ganar peso específico en el engranaje del Racing.