JUAN JOSÉ MORALEJO ÁLVAREZ
30 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Me tenía el insomnio a punto de contar ovejas, pero mi hada madrina me llevó a campos de cuentas más amenas y pasen, señores, y vean qué excursión chanchi piruli me dí por Andalucía: empecé tres mil años atrás por Gades, de este lado de las Columnas que Hércules plantó cuando le arreó las vacas a Gerión; visité en Tartesos al ricachón y longevo rey Argantonio; repasé el bonito rollo de Gárgoris y Habidis; visité las minas de Río Tinto, milenarias hasta las cachas, recorrí colonias de fenicios, griegos y cartagineses, pasé por Itálica y Córdoba para saludar al emperador Trajano, al poeta Lucano, a los Séneca. Antes me había dado una vuelta por mundo ibérico, que usaba la escritura ya cinco siglos antes de nuestra era, y revisé sus bichas y damas; salté a saludar a San Isidoro, ocupado en saberlo todo, y enseguida me zurraron en Guadalete y me pusieron en amistad con los Abderramanes y en pasmo ante la Mezquita de Córdoba, la Giralda de Sevilla y la Alhambra de Granada. Hice tertulia con Averroes, Ibn Gabirol, Algazel, Ibn Hazan, ... y disfrutamos picando unas moaxajas con sus jarchas; con la que armaron San Fernando y otros tuve que pasarme a otros entretenimientos, empezando por una exposición de un tal Velázquez y otra de un Murillo que tampoco era manco. No estaban mal unas pijadicas escultóricas y arquitectónicas de Alonso Cano, Martínez Montañés y gente en ese plan. Era buena la música de Falla y sobró flamenco para darle sobresaliente a Juan Pueblo. La excursión no cabe en el folio, apenas insinúa la zarabanda de fenicios, iberos, celtas (celtas, sí, dije celtas), cartagineses, romanos, visigodos, bizantinos, árabes y bereberes, cristianos de por allí y de más arriba, etc., que fueron dejando y haciendo Historia en y de Andalucía, incluidas la Constitución de Cádiz y las tradicionales zurras a lo grande en Guadalete, Las Navas, cerco de Granada, Bailén, Alcolea, cuarteladas de Riego y Diego de León, bandidos generosos, revueltas campesinas, aceituneros altivos ... Pero me extrañó mucho que toda aquella gente con todo aquel curriculum no llegaba a `nacionalidad histórica`. Pregunté la causa y me sacaron de dudas Juan de Mena, Fernando de Herrera, Cetina, Rodrigo Caro, Góngora, Cadalso, Blanco White, García Lorca, Moreno Villa, Cernuda, Antonio y Manuel Machado, Juan Ramón, Alberti, Caballero y unos cuantos más que me hicieron ver que ellos no tienen lengua propia ¡Vaya por Dios!