EL FIN DE UNA LARGA CARRERA

La Voz

OPINIÓN

EL PERSONAJE -Rafael Arias Salgado- / José Ángel Regatero

09 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Rafael Arias Salgado pone fin el día 1 del próximo mes de agosto a una dilatada carrera política. Abandona su escaño de diputado en el Congreso apenas cuatro meses después de conseguir su acta por Madrid y cumple así lo que ya adelantó a sus colaboradores cuando supo que dejaría la cartera de Fomento y que el presidente Aznar no le reservaba ningún puesto en su nuevo Gobierno. «Voy a privatizarme», les dijo, y eso va a hacer: pasar a la empresa privada. La trayectoria pública de Arias Salgado cubre toda la historia democrática del centro-derecha en España. Elegido diputado por la UCD en las primeras elecciones generales, las de 1977, ocupó varios ministerios en los distintos ejecutivos de Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo. Tras un breve paso por la empresa privada, se unió al CDS en 1987. En 1993 ingresó en el PP. La recompensa llegó en 1996. Tras su victoria, Aznar lo puso al frente de Fomento. Su gestión no ha estado exenta de polémica. La oposición lo bautizó como ministro del caos por el funcionamiento de los aeropuertos, especialmente el de Barajas.