PAVEL GÓMEZ EL PERSONAJE / JULIO ANGUITA
28 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Piensa dedicarse a su tesis doctoral, a su segunda mujer, Juana, e incluso, antes de retirarse, a dar algunas clases como profesor de Historia en el Instituto Blas Infante de Córdoba. A pesar de los 12 años que ha pasado al frente de Izquierda Unida, la reconversión no se antoja tan dura. Anguita nunca abandonó la alta filosofía, las elucubraciones académicas, la cita de autoridad. Daba igual que a veces sólo la minoría, la que no le votaba, le comprendiese. Ayer, sin ir más lejos, se despachó en su último discurso hablando del mito de la caverna de Platón y la redención de las almas en la cultura católica mediante la confesión de la culpa. Colocó a IU en lo más alto, con 21 diputados en 1996, pero pocos comprendieron el sorpasso al PSOE, la teoría de las dos orillas, la pinza, la expulsión de Nueva Izquierda y las rupturas con Iniciativa y con EG. La nave se ha quedado con ocho diputados. Pero Anguita, inasequible al desaliento, no desfallece. Cuando IU se acerca al Grupo Mixto. él se mantiene en las barricadas. Así es él, retrato robot del ataque coronario: hiperactivo, estresado, inexpresivo, inflexible y de convicciones arraigadas.