MANUEL ALCÁNTARA AL DÍA
28 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Eso que llamamos antiglobalización ha encontrado su adalid: se llama Susan George. Se ha atrevido a escribir nueve libros con un tema peligrosísimo: las políticas de los organismos financieros internacionales. «El discurso del Banco Mundial para reducir la pobreza es puro marketing», ha dicho Susan. Las naciones prósperas no son muy generosas. Piensan que si lo fueran dejarían de ser prósperas. Kofi Annan había pedido entre 7.000 y 10.000 millones de dólares anuales para luchar contra el sida. Hasta ahora se han reunido unos 700. Nos enteramos de que uno de cada diez afectados no tiene aún acceso a los fármacos esenciales para combatir el sida, pero seguimos gastándonos una fortuna en antidepresivos; sabemos que cada año mueren 14 millones de niños menores de 5 años mientras cada día se gastan 2.500 millones de dólares en armamento. Estamos informadísimos, pero nos defiende el egoísmo. No podríamos vivir si sufriéramos por todo eso. (Ya hay gente que pone los telediarios sin voz). La batalla contra la miseria se ha perdido siempre, desde el gelatinoso principio de los tiempos. Entre otras cosas, porque nunca se ha dado.