CIUDAD DE LA ZONA CERO

La Voz

OPINIÓN

VENTURA PÉREZ MARIÑO

07 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Nueva York, ciudad del año, ciudad apabullante, de las mil oportunidades, de las mil desigualdades, ha comenzado el nuevo año con miedo, con colas compactas en busca de la balconada que permite ver, e imaginar, la desolación, los trabajos y el hueco: para ver la Zona Cero. El lugar que hace unos días visitaba el Príncipe Felipe coincidiendo con Tom Cruise. «Oye, te casas», «No, de momento no», le dijo antes de hacer pública la realidad de Eva. Es una pena que no le inquiriera por su ausente Penélope. De haberla, ¡qué boda tan real!. Nueva York, la ciudad en la que el dinero tiene un valor diferente. El nuevo alcalde, el millonario Bloomberg, se gastó en su campaña electoral, de su bolsillo, 78 millones de euros (12.978,11 millones de pesetas), 84,15 euros (14.001 pesetas) por votante. Y lo consiguió. Cerca de allí, en Miami, Juan José Martínez dicen se salvó de la silla eléctrica por cien millones (aún eran pesetas) que le cobró su abogado. Al abogado feliz ya le han salido más clientes hispanos dispuestos a pagar en euros. Por cierto, Martínez volvió con la lección bien aprendida, y viajó con entrevistas pagadas, exclusivas y libro. ¡Nació de pie! Felipe González señaló en su día que prefería morir apuñalado en el metro en Nueva York que en un gulag siberiano. Hoy la seguridad interna ha cambiado y no hay tanto riesgo de navaja. El ayer alcalde Giuliani, hoy consultor, anteayer travestido desvergonzado, mañana nombre de plaza o puente, sacó a vagabundos y violentos de las calles y puso en marcha su exitosa estrategia de tolerancia cero: «al que se le deja mear en la calle puede acabar de asesino». Pero también Gorbachov desplazó el frío a otras latitudes. Así que la elección entre metro y frío ha perdido oportunidad. Nueva York, ciudad de pitillos furtivos, callejeros, a escondidas de la jerarquía y fuera de la oficina. De humo de portal, cuando los recalcitrantes salen a las 12 o a las 5 dispuestos a encender/comer un pitillo marginal. Pero Nueva York ha perdido su voluntarismo. Su afirmación de ciudad en la que todo es posible. Ciudad de mil mundos, de mil contrastes, de mil razas abigarradamente juntas pero sólidamente separadas. En Nueva York la Bolsa ha decidido no llevar a cabo su proyecto de sede/torre de 300 metros de altura. Les ha parecido, sin más, que sería convertirla en un objetivo terrorista. No se han atrevido a decir que una provocación para dementes. En Nueva York ya no lo tienen todo; han perdido la seguridad y en su hueco se ha instalado el miedo, a pesar de que todos, uncidos en gavillas con banderas de la Unión, no dejan de pregonar «ganaremos». En Nueva York, ciudad de la Zona Cero, hace frío este invierno.