El crecimiento medio anual del PIB gallego en el período 1995-2000 (en pesetas constantes de 1995), fue del 3,5%. En ese tiempo, el PIB español crece el 3,8%, lo que supone un deterioro en la posición relativa de la economía gallega. Pero si consideramos el PIB por habitante, el crecimiento es igual en Galicia y España (6,3%, en pesetas corrientes) debido a los diferentes cambios de la población. En todo caso, el PIB per cápita de Galicia era en el año 2000 el 80,8% de la cifra española, porcentaje similar al registrado en 1981 (81,1%), en 1985 (82,0%), en 1991 (81,5%) y en 1995 (83,7%). Son datos del INE (Contabilidad Regional de España, Base 1995), publicados por los Ministerios de Administraciones Públicas y Presidencia (Informe Económico-Financiero de las Administraciones Territoriales 2000). ¿Qué razones explican esta posición estacionaria de la economía gallega con respecto a la española? Dos variables relevantes facilitan la comprensión: el paro y la productividad. En todos esos años la tasa de paro gallego fue siempre mayor que la tasa española, siendo la productividad total (medida en términos de VAB por ocupado) inferior (81% en 1999). Pero entonces, ¿por qué existe en Galicia más paro y menos productividad? Los motivos son diversos y complejos. La incorporación masiva de la mujer al mercado laboral, es uno. Las limitaciones de los sectores no primarios para absorber trabajadores agrícolas, es otro. El menor peso relativo de las infraestructuras, tecnologías, capital humano e investigación, es una tercera causa. Finalmente, hay que considerar también la fragilidad y el acierto de las políticas públicas para corregir o suavizar esos déficit estructurales. Algunos datos son ilustrativos. La población gallega mayor de 16 años con estudios superiores representaba el 13,5% en el año 2000, mientras ese porcentaje era en España el 17,2%. El gasto por alumno universitario en el curso 1999-2000 fue en Galicia de 443.540 pesetas, mientras la cifra media de las universidades públicas españolas era 541.960 pesetas. En 1999 el gasto en I+D con respecto al PIB fue en Galicia el 0,54% y en España el 0,89%. La inversión extranjera que recibió Galicia en 1999 fue el 0,05%, mientras Madrid (76%), Cataluña (11%) y el País Vasco (5%) absorbían el 92% del total. Entre 1990-2000 la administración autonómica gallega se endeudó en 658.354 millones de pesetas y recibió miles de millones de pesetas en fondos europeos, pero ciudades y otros espacios competitivos no están todavía bien comunicados y carecen de infraestructuras adecuadas. Las insuficiencias son muchas y evidentes. Como es también evidente la necesidad de más y mejor inversión pública. En el año 2000 la renta familiar disponible por habitante de los gallegos (renta derivada de la producción más el saldo del sector público) equivalía al 86% de la cifra media española. En 1990 ese porcentaje superaba el 90%. Sobran los comentarios.