Bigfoot

BLANCA RIESTRA

OPINIÓN

13 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

SIEMPRE ME han gustado las columnas en que un diplodocus le dirige la palabra al columnista llamado Paco, Ramón o, en general, Javier (Tomeo). Suelen ser columnas fláccidas y vagas completamente esclarecedoras. A veces el diplodocus o el mirlo despotrica sobre el cambio de estaciones o el devenir del mundo enloquecido. Esta columna de hoy no tiene diplodocus, sólo cuenta con un monstruo solitario y gordo, perdido desde hace siglos entre las ondas de un lago oscuro. Dicen que Bigfoot, el monstruo del Lago Ness, ha vuelto a asomar la cabeza, una cabeza de gusano melancólico y un poco ciego, encaramada en lo alto de un largo cuello de solterona. Mis pruebas son escuálidas. Un amigo muy poco de fiar leyó la noticia al biés, en un tabloide viejo mientras viajaba en un destartalado vagón de la Northern Line. Se trata de un rumor fantasmal, escurridizo, venido de ninguna parte y desaparecido como en sueños. Una verdadera noticia del futuro. Mi amigo también carece de pruebas pero jura que la reaparición de Bigfoot anuncia un cataclismo. Y es que la última vez que Bigfoot dio señales de vida fue ya hace muchos años, días antes de la explosión de la segunda gran guerra. A mí se me ocurren otras cosas metafísicas y absurdas, continúo encontrando zapatos en perfecto estado en medio de la calzada vacía a medianoche, son zapatos abandonados y solitarios, pertenecientes a cojos o a cenicientas trasnochadoras. Indican la frontera que nos separa del inframundo, el leve telón, el paso en falso. Convivimos con la maravilla. Les anuncio -ya lo saben- que la horrible danza continúa, mataremos iraquíes y ganaremos royalties y habrá festividades navideñas y nos pondremos el abrigo nuevo y cuando sea navidad quizás pensemos «otro año más, se me murió un pariente». Y sin embargo, parece que todo continúa. Bigfoot asoma la cabeza desde su soledad estancada, para contemplar cómo los humanos prosiguen el frenesí de necedades y matanzas y quizás piense -con su cabeza de animal prehistórico- ¿es esto el éter? ¿es esto el aire? ¿dónde están los otros? ¿hay vida en Marte? ¿dónde está Camilla? ¿es Blair una entelequia, estará hecho de látex o de plástico? Bigfoot, si oyes esto, hazme caso, regresa ahora que estás aún a tiempo a las profundidades de tu placenta oscura y, si no, vente a mi casa, yo te alojo. Tengo Cola-cao y latas de bonito y boquerones. Yo te alojo.