PARA EVITAR que el sobrino listo emigre. Para dar trabajo a esta calamidad. Para colocar a Toñito. Y porque ya sabe usted lo mucho que preocupan estas cosas al señor alcalde. Y porque ya está dentro el sobrino del secretario. Y la amante del concejal. Y la suegra del gerente. Y el yerno del director general. Y el recomendado del interventor. Y el primo del otro concejal. Y el amigo íntimo del hermano menor del presidente. Y la señora del jefe de la oposición. Y Jorgito. Y Juanito. Y Jaimito. Y porque debemos dar una satisfacción a D. Prudencio. Y porque lo manda D. Eduardo. Y para corresponder a D. Felisindo. Y para el cuñaaaaaado. Y para la cuñaaaaaada. Y para la madre que los parió. Y para hacer justicia con la parroquia. Y porque a este amigo no le puedo fallar. Y porque se lo prometí a la abuela. Y para crear o desarrollar equipos de confianza. Y porque me sale de eso que usted piensa. Y para que Manolito tenga porvenir. Y para beneficiar a ese pariente lejano. Y para que la niña se pueda casar. Y para que mi mujer no me dé la tabarra. Y porque el muchacho es formal y de plena confianza. Y porque nos tiene desesperados. Y porque es un gran favor que te pido. Y porque ya sabes que nosotros respondemos. Y porque una cosa son las fantasías de algunos iluminados y otra distinta la cruda realidad. Y porque los denostados caciques son realmente personas sentidas cuando hablas con ellos, le miras a los ojos y los conoces mejor. Y porque vivimos en un país inculto e ignorante. Y porque los hijos y las hijas de las familias honorables y con posibles son más listos y ganan normalmente los concursos, las oposiciones o lo que sea. Y porque además puedes protestar, acudir a la justicia o hacer lo que te pete. Y porque en el fondo eres un resentido, un rojo y un progre trasnochado. Y porque no sabes con quien estas hablando. Y porque yo, en eso que dices, no tengo mucha información. Y porque siempre hay casos aislados, pero sin las exageraciones que dice la gente. Y porque además estas cosas pasan siempre cuando se aproximan las elecciones. ¿Pepe, un purito? ¿Y de lo mío qué? Estamos en ello, don Jacinto, estamos en ello. ¡Dígale a la niña que no olvide estudiar la lista de los reyes godos y, por si acaso, el Título VIII de la Constitución! Y porque así el ciudadano es feliz pensando en los beneficios que un gobernante puede irradiar sobre el pueblo soberano cuando la sensatez y el sentido común orientan sus decisiones. Y porque el gobernante está ya inquieto ante los compromisos laborales pendientes. Y porque además se lo pide el cuerpo. Vamos a ver: Pepiño, Rosendo, Socorrito... ¡Qué país! Y con este baldón a cuestas, ¿cuántos políticos dicen que Galicia va como una centella hacia la modernidad? ¡Ouuuuuh! Vale.