EL RESPONSABLE de todo este desaguisado es Emilio Pérez Touriño. Por irreflexivo. Por anunciar una moción de censura, aprovechándose de una catástrofe. Y Xosé Manuel Beiras. Por exigir la dimisión del presidente Fraga. Ellos son los responsables. Y los estrategas de café. Y los carroñeros. Y los socialistas que no supieron reaccionar cuando ocurrió lo del Mar Egeo . Lo han dicho los líderes del PP, incluidos Aznar y Arenas Bocanegra, que de responsabilidades saben un montón. ¿Pero de verdad se creen lo que nos están diciendo? No es posible. No es posible que pretendan que nos traguemos sus argumentaciones al igual que pretendieron que aceptásemos, que «ya ha pasado lo más grave», como dijo Fraga el día 15, o que «no se puede hablar de marea negra porque son manchas negras y dispersas», como afirmó López Sors. No es posible que tengan esa opinión de nosotros. Porque resulta increíble que mientras nuestras costas siguen viviendo bajo una aterradora amenaza de muerte, estén discutiendo si se trata de una marea negra o de una motita de aceite de oliva, virgen extra de un grado. No es posible que exista tanta mezquindad. Ni que se trate de cubrir el desgobierno y la negligencia con argumentos que ponen de manifiesto una bajeza insoportable. Es un sueño. Porque si fuese realidad, la actuación de nuestras autoridades atufaría aún más que el chapapote del Prestige . Y eso, por salud mental, no podemos aceptarlo. Los gallegos hemos demostrado, a lo largo de la historia, una resistencia heroica. Pero, en esta ocasión, lo acontecido supera todo lo imaginable. No es posible que esté ocurriendo lo que está ocurriendo. Porque si así fuese, tendríamos que decir que son unos simples, unos insensatos y unos irresponsables. Pero, no es posible.