Las entrañasde Irak

OPINIÓN

ESTAMOS YA ante la guerra y seguimos hablando de Irak como de una encrucijada decisiva de la que van a salir dañados casi todos los organismos internacionales surgidos después de la II Guerra Mundial. Pero apenas se habla de las entrañas de este Estado árabe nacido de la mano de la potencia mandataria británica en 1920 y que es fruto, en su conformación actual, del dominio confesional de los musulmanes suníes sobre los chiíes. Es una realidad que va a aflorar tan pronto como los estadounidenses entren en Bagdad, si al cabo es ésta la opción inevitable. Los chiíes, los grandes excluidos de las funciones de poder hoy en Irak, fueron paradójicamente los grandes combatientes por la independencia de la nación, con sólidos apoyos en una Persia que compartía ayatolás de la misma escuela. Sin embargo, quienes supieron beneficiarse del proceso descolonizador fueron las elites árabe-suníes, que se entendieron con los británicos y diseñaron un Estado moderno a su medida.Por su parte, los kurdos de las zonas norte y oriental de la provincia de Mosul, atiborrada de petróleo, fueron los peor tratados y condenados a la marginación. Incorporados al reino hachemí de Irak en 1925 por una cabezonería británica poco clarividente, nunca representaron una fuerza capaz de cambiar la identidad árabe del Estado iraquí. Hoy representan el colectivo más ilusionado con que esta guerra les depare un horizonte propio como comunidad. Lo cual no es fácil si se piensa en el riesgo de contaminación de la población kurda en Turquía, país de la OTAN y hasta hace poco aliado entusiasta de EE.?UU.Todos esos fantasmas del pasado (los fantasmas de una violencia brutal que casi nunca consintió treguas) van a emerger tan pronto como EE.?UU. ponga su bota legionaria en Irak. De hecho, ya están en movimiento. El Irak que libró una guerra salvaje con Irán y cuya crisis económica lo llevó a invadir Kuwait, puede encontrarse con un reordenamiento de la zona muy distinto del que soñó Sadam. Pero también distinto (por causa del integrismo islámico) del que desea EE.?UU.