Una amenaza fantasma Israel ni siquiera se inmutó. Sabían que el ejército iraquí no era más que un globo hinchado por los mismos que iban a pincharlo, y sólo se preocuparon de calentar el ambiente para que su aliado americano iniciase la utopía del Gran Israel. La desigualdad de los ejércitos raya el esperpento, y la hipótesis de una amenaza que llega a Nueva York se ha convertido en una asquerosa mentira. Cuando la ONU es un estorbo No quisieron formar una gran coalición bajo el mandato de la ONU. Querían humillar al Consejo de Seguridad y hacerle tragar los hechos consumados. Querían la cobertura de la Comunidad Internacional para hacer política americana. Querían dividir -a las civilizaciones, a Europa, al mundo- para vencer fácilmente. No contaban con Alemania y Francia, la admirable vieja Europa . No olvidemos el agua Tan importante como el petróleo es el agua. Hace tiempo que los ingenieros israelíes diseñaron las presas y acueductos que llevarán a su tierra el agua del Kurdistán, y eso también se garantiza con las armas. Cuando dijeron en la ONU que iban a hacer una guerra contra el gas mortal, mentían. Lo que buscan es líquido, y da mucha vida. A los campos el agua, y a la economía el petróleo. Una guerra por fascículos Estamos en una guerra difusa y de enormes proporciones. De Bin Laden ya no se acuerdan, pero le brillan mucho los ojos cuando miran hacia Irán, Siria o Arabia Saudita. El rancio antiamericanismo de antaño siempre hablaba de estas cosas, citando a Chomsky o Fidel Castro, pero a nosotros, los sensatos, nos parecía una exageración debida a la ignorancia. ¡No conocíamos a Bush! Vencerán pero no convencerán Son leones y quieren vivir en la selva. Tienen fuerza y les gusta aprovecharla. Por eso no quieren saber nada de TPI, ni del protocolo de Kioto, ni de la prohibición de las minas. Todo lo que suena a multilateral les produce alergia, y sólo se encuentran bien cuando se sienten más poderosos que nadie. Como todos los grandes imperios¿ cuando inician su decadencia.