Teatro en Ourense

| JUAN CARLOS MARTÍNEZ |

OPINIÓN

03 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NO IMPORTA que uno de sus últimos trabajos fuera en la teleserie Nada es para siempre . La fugacidad de la vida se extrema en el caso del actor Abelardo Pérez, descabalgado como candidato socialista a la alcaldía de Ourense cuando la lista ni se había publicado aún. Pérez dirá, con razón, que estas elecciones no son serias. ¿Y por qué? Pues por la falta de atención de las cúpulas, preocupadas principalmente por el Prestige y por Irak. Esto da lugar a que de las descuidadas candidaturas surjan propuestas rompedoras como esa especie de psicodrama para familias rotas (a mamporros) que tanto ha chocado en Ourense. Los partidos, al parecer, suplen la atención perdida imitando los métodos de fichaje del fútbol. Abelardo Pérez desvela que ha rechazado ofertas millonarias para trabajar en política por aceptar la del PSOE ourensano. Si el sistema se generaliza, ¡qué fuente de empleo y de riqueza se abre para nuestra sufrida juventud!