La mala hora

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ | O |

06 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

GARCÍA Márquez escribió sobre esto: la mala hora, el segundo fatal, el minuto que no corre. Le pasó al piloto del coche de Vigo. Le pasó a la médica de Madrid. Toda la vida empujas la piedra hasta la cima, toda la vida haces los deberes y llega el instante del desastre. Dicen que lo de la chica era un grito pintado en las paredes del hospital. Había indicios de que el interior de su cabeza estaba en ruinas. Denuncian que escribía sobre un ordenador que ni siquiera encendía. El de Vigo confiesa que fue presa de los nervios: los nervios, el miedo al miedo, perder el control. Nuestra cabeza es un mero techo de cristal. Qué fina parece la línea entre la cordura y la locura. Recuerdan a Jack Nicholson tecleando en El resplandor una novela que era una sola frase repetida un millón de veces. Qué haces cuando lo que tienes a tu lado se deteriora, qué haces cuando tú te deterioras. La cordura le tiene que dar la mano a la cordura. La vista no se nubla por nublarse. Las manos no se apelmazan por sí mismas. No es lo mismo escuchar voces dentro de la cabeza que oír la radio con cascos. Hay profesionales a los que acudir cuando vivir nos supera. Cuando los minutos no corren, algo falla y es mejor que la mala hora nos pille tendidos en un diván. Ser frágil no es lo mismo que llegar a romperse.cesar.casal@lavoz.es