Regreso de los extremos

JOSÉ JAVALOYES

OPINIÓN

01 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

SE RETIRÓ de Gaza el Ejército judío. Traía el fin de la semana la noticia de que los grupos armados palestinos aceptaban la tregua contra Israel. Y en fechas inmediatamente previas había llegado a esos grupos noticia de la insistida presión de los EE. UU. para que se les embolsara, por la Unión Europea, bajo la rúbrica de «organizaciones terroristas»; especialmente a las gentes de Hamás. Conviene recordar que este fue, en la semana anterior, un expreso punto de disenso durante la reunión celebrada por G. W. Bush con la UE; de disenso y contrapunto frente a una terapia política que incluye, como específica desgarradura atlántica, lo hecho por los estadounidenses y los británicos en Irak, dónde sigue el zafarrancho. Pero la cuestión palestina es cuestión aparte. A Washington le urge que el proceso de paz, con los rumbos y derrotas señalados en la Hoja de Ruta, tome la empopada y arranque de una vez. Pero no se pueden perder de vista cosas tales como que Ariel Sharon, el primer ministro israelí, haya trivializado ante su Parlamento el alcance de lo que se pretende, y que al propio texto de la Hoja de Ruta le aplicaran los gobernantes israelíes un paquete de 14 reservas o salvedades capaces, en su sentido, de dejar en nada el consenso alcanzado, sobre este podrido asunto, por los propios EE. UU., la UE y Rusia. Así nadie puede descartar, en consecuencia, que se efectúe en cualquier momento otro «asesinato preventivo». La nobleza de la prevención al servicio de la seguridad y de la libertad de los israelíes no puede, como fin, justificar el asesinato de ninguno de los palestinos. Una noticia tan importante, como la del pasado 27 de junio sobre el desarrollo económico de Galicia debiera hacer saltar todas las alarmas, en lugar de pasar medio escondida en las páginas interiores de los periódicos. Afirmar que hasta el año 2065 no nos equipararemos con el resto del Estado me parece una preocupante noticia que es necesario atender para que esto no ocurra en una fecha tan lejana, buscando soluciones a tan preocupante situación lo antes posible. Aparte del contenido político que envuelve a esta divulgación, de repente atrevida e interesada, es un hecho demostrable; el 95% de las estadísticas indican que Galicia aparece por debajo del promedio español en todas las actividades económicas, plausibles de medir. Se terminó la retórica, hay que despertar. El Prestige no puede ser un tema eterno, que encubra algo tan dramático como augurar que tendrán que pasar 63 años para igualarnos en crecimiento económico al resto de los españoles, con la consecuencia del bienestar y progreso que esto significa. Como decía el ingeniero catalán Raúl Peralba Fortuny, «en Galicia hay que empezar a separar lo folclórico de lo comercial». Copiar el éxito de los nuestros en la emigración y potenciar el de los que se quedaron aquí. Que no tenga que esperar 63 años para lograr lo que ya tienen en la actualidad. Rodrigo L. B . Culleredo (A Coruña). España vive una situación similar a la de Marruecos, por los siguientes motivos: El señor Aznar se está convirtiendo en una especie de Mohamed VI; ya que el Rey alauita controla el poder político, judicial, militar y la TV pública, haciendo así que Aznar lo imite. Lo imita en el poder político haciendo que él sea el dios político al que en su partido lo alaben como a Mahoma, haciendo que defiendan posturas indefendibles; véase la guerra de Irak. En el poder militar, se niega a crear una comisión de investigación sobre el accidente del avión cargado de soldados en Turquía y haciendo que Trillo diga que los soldados venían mejor que en limusina. Y por último en el poder judicial, hace que el Fiscal General del Estado «eche del cargo» al fiscal anticorrupción y «pasando la pelota» de tribunal en tribunal para que no se investigue el caso de los políticos madrileños. ¿Qué será lo siguiente? ¿Invadir un islote como Perejil de igual forma que lo hizo Mohamed VI? Andrés Rodríguez Seijo . Vigo.