El rostro del imperio

OPINIÓN

24 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ESTADOS UNIDOS está mostrando un genuino rostro imperial al internacionalizar la posguerra iraquí al margen de la ONU. Cada vez hay tropas de más países en Irak, pero el poder en manos de EE.?UU. ni se comparte ni se transfiere. Veintisiete Estados, entre ellos España, ya han enviado soldados bajo mando estadounidense: un total de 22.000 militares. Cinco naciones más (Japón, Portugal, Filipinas, Tailandia y Moldavia) lo harán muy pronto, y otras catorce estudian la posibilidad en estos momentos. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, vería con buenos ojos que el Consejo de Seguridad aprobase una nueva resolución para enviar una fuerza multinacional a Irak siempre que Estados Unidos no insistiese en seguir manteniendo el control absoluto del país ocupado. Por el contrario, si Washington no cede poder, estima que no se dan las condiciones para que obtenga ese respaldo del Consejo de Seguridad. La posición de Kofi Annan se sitúa en la línea de Francia y Alemania, que otra vez se encuentran frente a la Administración americana. Francia cree que si se comparten cargas y responsabilidades se deben compartir también información y autoridad, es decir, poder. Estados Unidos, asomando un claro perfil imperial, cree que la ocupación debe seguir bajo el mando de quien hizo y ganó la guerra, y en este sentido «invita» a las demás naciones a colaborar en la estabilización y reconstrucción de Irak. Aunque hay una voluntad general de aproximación entre las grandes potencias, sólo los británicos se muestran dispuestos a buscar fórmulas que refuercen el mandato de la ONU y el papel de la comunidad internacional. Los demás parecen resignarse a repetir la confrontación anterior a la guerra. Sin embargo, es verdad que Estados Unidos debe favorecer la inclusión preponderante de la ONU en el futuro de Irak, pero ni Francia ni Alemania han de aprovechar la coyuntura para resarcirse de la anterior rencilla. Porque, en este caso, EE.?UU. seguirá internacionalizando el conflicto y muy pronto podría estar al mando de tropas de cuarenta y seis países. ¿Para qué querría entonces el imperio a la ONU?