Cristina tiene razón

| ARTURO MANEIRO |

OPINIÓN

SOY DE LA OPINIÓN de que Cristina Alberdi sabe lo que dice. Al decirlo ha pinchado hueso. Fue doloroso y todos los dirigentes socialistas se han revuelto. Pero esto es una evidencia clara de que tiene razón. No es lógico que el PSOE haga suyas ahora para toda España las propuestas autonomistas de Fraga, como la reforma del Senado o la representación de los gobiernos autónomos en las instituciones europeas. Cristina tiene razón cuando asegura que ni el tema autonómico ni el Senado son una prioridad para el pueblo español. Es más, se puede asegurar con Cristina que son dos aspectos con los que no se puede hacer un cartel electoral. No son dos propuestas modernas, más bien parece una incursión por el túnel del tiempo. Cuando aquí Touriño habla de estos temas nos hace recordar tiempos pasados en los que Laxe gobernaba bajo el lema de la modernidad y el progreso para Galicia. El mismo secretario general del PsdeG tiene cara de poco convencido cuando estos días defiende temas que se discutían en los años 80 y principios de los 90. A nadie se le oculta que los socialistas que critica Cristina Alberdi están empleando unas tácticas que responden a la estrategia de lograr el respaldo de los nacionalismos en una supuesta mayoría simple en las elecciones del próximo marzo. Se trata de ponerse al lado de los nacionalismos sin ser nacionalista. Es la técnica de utilizar sus mismas reivindicaciones sin intención de conseguirlas ni concederlas una vez en el poder. Es la necesidad de preparar el terreno para unos posibles pactos postelectorales. En definitiva, se trata de una emisión de mensajes autonomistas del PSOE hacia los dirigentes nacionalistas o regionalistas, pero que están muy alejados de las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos, Por eso Cristina Alberdi tiene razón. Estos equilibrios no son una buena técnica para que los socialistas logren el poder. Ya han hecho muchas veces la misma faena: primero no y luego sí; primero si y luego no; primero progresistas y luego conservadores. España y Galicia necesitan que los partidos aspirantes al Gobierno tengan ideas claras, defiendan proyectos consistentes y estén convencidos de que pueden gobernar en solitario. En Galicia nos gustaría más un PSOE capaz de presentar una alternativa sólo socialista. Un partido capaz de aspirar a la Xunta de Galicia sin ir de la mano del BNG, o de todos los partidos que aparezcan en un momento determinado. Todos contra el PP. Eso es buscar una alternancia a cualquier precio, no es un programa de gobierno serio para una organización seria. Este es el planteamiento de los acomplejados, de los que siempre necesitan protección, de los que no se sienten capaces de conseguir algo por sí mismos. Los socialistas gallegos deberían aspirar a ganar las elecciones presentando un programa atrayente y no centrar sus esperanzas sólo en que el PP pierda la mayoría absoluta. Es como querer ganar una carrera poniendo zancadillas al mejor antes que aspirar a llegar antes. Quizás ya va siendo hora de que se respete el juego democrático y se deje gobernar a las mayorías elegidas por el pueblo. Cristina tiene razón. El PSOE en España y en Galicia debe reflexionar seriamente y presentar una verdadera renovación, capaz de ilusionar por sí misma. Los socialistas deben aspirar a mayorías absolutas como en otros tiempos o, por lo menos, a mayorías simples. Aspirar a ser el ganador y no a subirse en carros ajenos.