Provincial

| LUIS VENTOSO|

OPINIÓN

EL DIARIO El Heraldo de Aragón tuvo acceso a la necropsia de los tripulantes del Yakovlev 42 , el deficiente avión en el que murieron 62 militares españoles. Gracias a esa indagación, el periódico maño pudo revelar ayer que un piloto y una azafata de la nave ucraniana viajaban borrachos. Federico Trillo se ha apresurado a desmentirlo. «No se puede confirmar la noticia, porque no se ha producido», zanjó el ministro (aunque acto seguido envió a un general español a Turquía para investigar in situ el inexistente asunto). En su afán por desdeñar la noticia, Trillo calificó al diario aragonés de periódico «provincial». Es decir, implícitamente, nos advierte de que las informaciones de periódicos de fuera de Madrid tienen menos valor que las de los capitalinos. El tic de Trillo (creer que los medios más solventes e influyentes han de radicarse en la capital) está muy extendido. Pero lo cierto es que en los países más punteros de Europa sucede justo lo contrario. En Alemania, las cabeceras de referencia tienen sus centrales en Hamburgo y Francfort, no en Berlín. En Italia, la opinión que cuenta se crea en el provinciana Milán. En Francia, el diario de mayor circulación, el Ouest France , se imprime en la periferia atlántica (la pura provincia, que diría Trillo). Y en España, hace tiempo que se sabe que el periodismo más ecuánime y apartidista se escribe en lo que (mal) llaman «provincias». ¿Podemos seguir denominando «periódicos nacionales» a medios que despachan en Madrid el 90% de su tirada? ¿Se cuenta mejor lo que pasa en Irak desde Madrid que desde Galicia? ¿Acaso está Madrid más cerca de Nueva York que A Coruña? Un astuto maestro del periodismo catalán nos regaló la siguiente frase: «Los de provincias tenemos que empezar a contarles a los de Madrid lo que pasa en España». Difícil resumirlo mejor.