«Somos leóns...»

OPINIÓN

22 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

PIENSO, luego existo. Un aforismo cartesiano, un principio que -por banalizado- suena a chascarrillo. Pero, con todo ¡qué suene, qué suene! Pensar es observar, reflexionar, analizar, comparar, deducir, concluir, proponer, valorar. Y cuando pienso analizo, y cuando analizo comparo con un modelo, y cuando comparo detecto carencias, y cuando las detecto las digo, porque el pensar ha de ser comunicativo. Y si uno se dedica a eso que se llama trabajo intelectual, tiene que estar siempre pensando, de modo que el pensar es ya una actitud, una actitud reflexiva, una actitud crítica. Por eso, también, el pensamiento solo florece en la libertad, y en la crisis de libertad, y en la falta de libertad. Por esos los profesores, los escritores, los articulistas, los artistas, los intelectuales, crecen en torno a la libertad. Y esa libertad significa independencia de opinión. Pero, ni los medios -trasmisores de la voz y la palabra- son independientes -algunos sí-; ni los que detectan el poder gozan con la crítica; ni la acomodada, trepadora y conformista burguesía quiere la inquietud ni el conflicto. Huye del compromiso. Hasta la misma institución universitaria se alinea hacia uno u otro grupo de poder. Y al final, la mayoría termina «pensando» y escribiendo y hablando como al que manda le gusta. Y, como eso no es un pensar total, es solo «pensar como», entonces esa sociedad no existe. Si no piensa, con todo lo que ello conlleva, no existe ¿no es así? Por eso me quedé asombrado cuando escuché de un hombre poderoso que él creía que permanecer mucho tiempo en el poder no era bueno ¡el ejemplo de Aznar cunde! Y que le gustaba la crítica porque en ella siempre encontraba motivos para la reflexión y casi siempre de esa reflexión sacaba algún provecho. Recordé a otro poderoso que alababa la independencia de criterio, el espíritu liberal de un periodista determinado ¡Y él se ponía de ese lado! Claro que pasó un tiempo y cuando ese periodista escribió un reportaje crítico sobre él, dejó de tener su complacencia. Pero siguió diciendo que era liberal. Si una sociedad no piensa, si un país no piensa ese país no existe. Cuantas más personas hagan crítica y proposiciones constructivas, más avanzará el país. Aunque sea menos manejable para unos o menos amable para otros. Pero, por ahora, en esta democracia mediática y mediatizada, para los liberales hay poca cabida, Y me viene a la cabeza aquella frase de un buen vigués y buen amigo mío "¿ Somos leóns ou estamos no circo ?" (Sic) yo, desde luego prefiero leer aunque me llamen león.