Arquitectos sin mención

ARANTZA ARÓSTEGUI

OPINIÓN

29 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LAS CARTAS de varios lectores y conversaciones con amigos me han puesto sobre la pista de unos profesionales que se sienten olvidados por La Voz de Galicia. Hablamos de los arquitectos. Un lector, que nos pide que omitamos su nombre por sentirse parte interesada (ruego que atendemos por los argumentos que nos aporta), reprocha a La Voz que dedique su atención de forma preferente a lo que él llama «arquitectura espectáculo» y a los arquitectos de renombre. «Está muy bien ?nos dice en su larga carta? que nos informe [La Voz] de la arquitectura espectáculo, como pueden ser los proyectos que se barajan para ocupar el lugar que dejaron las destruidas Torres Gemelas, los rascacielos más altos del mundo o, por hablar de algo más cercano, el Guggenheim de Bilbao o el megaproyecto de Eisenman en Santiago. Estrellas y anónimos »Comprendo también que ustedes tengan que hablar de los arquitectos estrella, los superfiguras, pero no me parece tan bien que no presten atención a otros arquitectos que, lógicamente, no tienen obras tan importantes, pero que son autores de proyectos muy dignos, que merecerían ser reseñados. En el caso de Galicia, su periódico sólo habla de un selecto grupo de arquitectos, que se podrían contar con los dedos de una mano, todos ellos muy buenos, pero, claro, también hay otros muchos que no merecen su interés y que lo tienen, y que gracias a los cuales va cambiando poco a poco (muy lentamente, eso sí) la fisonomía de esta tierra nuestra. Yo les pediría que cuando citen un proyecto, por modesto que sea, o una vivienda singular, de las que hablan los domingos, no se olviden de citar a sus autores». Llevada por la curiosidad, he querido comprobar si el reproche de nuestro comunicante está justificado y si, cuando informamos de algún proyecto de arquitectura, efectivamente omitimos el nombre de su autor. Tras un somero repaso de nuestro periódico los meses de octubre y noviembre, he podido constatar que en muchos casos lo olvidamos. Así, por ejemplo, el 26 de octubre en la edición de A Coruña dedicamos una doble página a hablar del Fórum Metropolitano, del que damos un infográfico de sus plantas y la ubicación de las dependencias que alberga, y omitimos que es obra de los arquitectos Jaime López Valdés, Jaime Latas Zabala y Alberto Jorge Camacho. El mismo día, también informamos del polideportivo de la Sagrada Familia, que dará servicio a 30.000 coruñeses, y citamos a la empresa constructora, pero omitimos que Francisco Alonso es el autor del proyecto. El 18 de noviembre, damos cuenta de que Sobrado dos Monxes dispone de un nuevo centro de salud, pero no mencionamos a Antonio Quintáns como su arquitecto; o, por citar un caso más, el pasado jueves, informamos de la apertura en A Coruña del nuevo centro de salud de Los Rosales y no decimos que Alberto Freixido es su autor. «La casa de...» Desde el verano del 2001, todas las semanas, en el suplemento Los domingos, se publica la sección «La casa de...», donde, ilustradas con fotografías de Xurxo Lobato, se muestran viviendas de interés. Tras cotejar lo publicado en esta sección desde octubre, constato que, de las siete páginas publicadas, en cinco se cita expresamente el nombre del arquitecto (en una la rehabilitación está hecha por un aparejador) y en las dos restantes, que son pazos, no se menciona a su autor. Xesús Fraga y Nacho Blanco son los encargados de estos reportajes dominicales. «Durante el año que escribí en esa sección ?dice Xesús Fraga?, siempre incluí el nombre del arquitecto que había diseñado o rehabilitado la vivienda. Hubo algunas excepciones: cuando no había constancia del arquitecto o cuando el propietario había quedado descontento con su trabajo y no deseaba que se le mencionase. Pero es fundamental citar su nombre, y hasta imprescindible, como el de los autores de la literatura, la música o el cine: se trata de su creación. Estas casas eran de las más variadas tipologías y viven personas de todo tipo y condición: son, creo, lo más alejado de la arquitectura espectáculo». Nacho Blanco asiente lo anterior y añade: «Tenemos el serio compromiso de dar un tratamiento igual para todos y reflejar a los padres constructivos en todos los reportajes».