LA FUGAZ propuesta de Ibarra es igual de insolidaria con los territorios de España que algunas de las iniciativas de Carod-Rovira, uno de los nuevos monstruos secesionistas preferidos del presidente extremeño. Días después de que el candidato del PSOE a las generales incluyera a Ibarra en el comité de notables, éste cometió el error de espolear a todos los potenciales socios de Zapatero en un gobierno de coalición anti-PP: los nacionalistas. Los problemas internos que revela en el seno del PSOE son lo de menos -por habituales- frente al atrevimiento de la iniciativa de Ibarra. Condicionar la presencia de un partido nacionalista en el Congreso a que obtenga el 5% de los votos supone que el BNG no estaría en Madrid aunque lo votasen los dos millones largos de gallegos censados. Ibarra olvida que el modelo electoral por circunscripciones provinciales que quiere dinamitar es el que permite que Cáceres tenga seis diputados aunque, por el peso real de su población, sólo le correspondan tres.