Los vecinos de Irak

| GONZALO PARENTE |

OPINIÓN

17 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

ES CURIOSO observar el desmoronamiento del armazón geopolítico de Oriente Medio mientras permanece la resistencia a extinguir la violencia, en el verdadero foco del conflicto árabe-israelí. Naciones de fuerte implantación revolucionaria islámica desde hace ya un cuarto de siglo, como Libia, Siria e Irán, vecinos en el entorno iraquí, han ido aflojando sus posturas radicales, y de pronto, están anunciando sus buenos deseos de contribuir a la paz en la región. ¿Por qué será? Estos tres países han iniciado recientemente importantes contactos, entre los cuales curiosamente aparece España, no olvidemos las visitas, de nuestros Reyes a Siria, del presidente José María Aznar a Libia y del presidente Jatamí a Madrid, en el corto plazo de unos meses. Ahora, ya se producen contactos más directos entre países de la región de Oriente Medio. Egipto e Irán van a restablecer sus relaciones, rotas desde el inicidente surgido a raíz del asesinato del presidente egipcio Sadat, cuando se decidió ponerle el nombre de Kahaled Eslamboli, su asesino, a una calle en Teherán, que va a ser cambiada por el de Avenida de la Entifada. También tienen que olvidar el apoyo que Egipto dió a Irak en su guerra contra Irán. Por su parte, el presidente de Siria, Assad, acaba de girar una visita a Turquía que resulta de gran interés, no sólo por sus declaraciones sino porque de inmediato Israel acaba de invitarlo a visitar este país, cosa que los sirios han rechazado. Pero la invitación está ahí. Turquía, que tiene buenas relaciones con ambos y con EE. UU., puede jugar su papel de mediador, aunque la principal reclamación de Siria es que los israelíes devuelvan los altos del Golán. Libia también ha iniciado la senda de la paz. Se ha apresurado a pagar las facturas del terrorismo, por haber promovido el derribo de dos aviones con casi quinientos pasajeros, y se ha declarado nación sometida a las inspecciones de la ONU, para evitar la proliferación de armas de destrucción masiva. Si a todo ello le añadimos el entendimiento de India y Pakistán, dos naciones nucleares, como Israel, y además que dentro de unos meses la OTAN podría hacerse cargo de la seguridad en Irak, todo ello serviría para hacernos una idea de los cambios que se avecinan en esta atormentada región.