Sentido común

OPINIÓN

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20 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

¿QUIÉN queda que no haya apelado estos días al sentido común, ante las sucesivas revelaciones sobre la relación de Carod con ETA? Muy plural tiene que ser eso del sentido común para que pueda significar una cosa distinta para cada demandante. Desde Cataluña, la petición ha sido un clamor. Declaraciones de Pasqual Maragall, Jordi Pujol, Artur Mas, Duran Lleida, Saura, Miquel Roca o el propio Carod han ido en esta línea. Y en el conjunto del Estado, algo similar, aunque con unos tonos más estridentes. Para el PP el sentido común exige la ruptura del tripartito, mientras que para el PSOE ese mismo sentido común pasa por no cederle a ETA la agenda electoral y zanjar el problema en el ámbito catalán con perspectiva de Estado. ¿Es posible poner el sentido común por encima de los intereses partidarios cuando estamos en plena precampaña electoral? No parece fácil. Pero quizá todos debieran recordar los siguientes versos de Cervantes: «Advierte que es desatino / siendo de vidrio el tejado, / tomar piedras en la mano / para tirar al vecino». Sobre todo si las piedras las proporciona ETA. A la postre, la prudencia, el bien más excelso (Epicuro), también consiste en no convertir el sentido común en un arma arrojadiza.