Juego peligroso

| ERNESTO S. POMBO |

OPINIÓN

17 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

VAMOS A VER si somos capaces de tranquilizarnos. Los resultados electorales del domingo son los que son y hay poco que discutir. Tenemos que predisponernos para cuatro años de Gobierno Zapatero. Porque así lo han querido once millones de españoles. Así que miremos hacia delante y dejémonos de debates inútiles que de mantenerse pueden tornarse en juegos peligrosos. La intervención de los distintos líderes en la noche del domingo fue sencillamente ejemplar. Como corresponde a partidos de una democracia moderna. Pero bien es verdad que su posición no ha sido correspondida ni por otros significados representantes, ni por personas ajenas. Las declaraciones de al menos tres personajes de la vida pública española están enturbiado el clima de los últimos días. La ministra Pilar del Castillo, frustrada como debe estar por saber que su Ley de la Calidad de la Enseñanza irá a parar al cesto de los papeles, y sin olvidar que está donde está después de haber viajado desde la organización Bandera Roja, no ha dudado en atribuir la debacle del PP a la «manipulación del dolor». El diputado gallego Carlos Mantilla, necesitado de notoriedad y haciendo gala de una verborrea tosca, ha reconocido que si ETA fuera la causante del atentado de Madrid, su partido habría logrado la victoria. Y el cineasta Pedro Almodóvar, el mismo que sataniza a Estados Unidos mientras pierde los cinco sentidos buscando un Óscar, ha ido mucho más allá, dando crédito a un panfleto digital sobre un posible golpe de Estado del PP. El trío de egregios pensadores, y quienes opinen de igual forma, quedan incapacitados para la vida pública en este país. Por irresponsables. Por ligeros. Por imprudentes y atolondrados. Del Castillo, Mantilla y Almodóvar no tienen reparos en jugar con fuego. Y eso sí que ya no estamos dispuestos a soportarlo.