Unos animales nada ecologistas

| ARANTZA ARÓSTEGUI |

OPINIÓN

17 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA MADRUGADA del día 10, unos individuos asaltaron una granja de visones que la empresa Eurozeltifur tiene en el monte Xalo, en Carral (A Coruña), y abrieron las jaulas donde se encontraban 6.500 animales. La Voz dio la información el domingo pasado, firmada por Francisco Espiñeira y Santiago Garrido, de la delegación de A Coruña, con el título de «Unos vándalos "liberan" 6.500 visones en una granja de Carral». La crónica llevaba por subtítulo «La Guardia Civil duda entre la autoría de algún grupo ecologista descontrolado o una gamberrada nocturna "que se les fue de las manos a los autores"». Al día siguiente, la portada del periódico decía «La Guardia Civil investiga a un grupo ecologista por la suelta de visones en Carral» y remitía a la página 9 de la sección de Galicia, donde se titulaba «Buscan a un grupo de ecologistas por la suelta de visones en Carral», al que acompañaba como antetítulo «La Guardia Civil sospecha que la gamberrada es obra del Frente de Liberación Animal». El día 13, reiteramos la sospecha de que el Frente de Liberación Animal (FLA) está detrás de tan vandálico acto, que «fue obra de un grupo numeroso de activistas de este movimiento de tintes ecologistas». Francisco Espiñeira nos revela en su información que «no quedan dudas ya sobre la autoría del FLA. La Guardia Civil concede toda la credibilidad posible a la pintada que dejaron los activistas a modo de reivindicación en uno de los muros de la granja. "Por una vida libre" era el eslogan que se podía leer debajo de las siglas del FLA». Confusión de términos El sabotaje de Carral fue motivo de acalorados debates en los medios de comunicación y varias personas se dirigieron a esta Amiga del lector para exponer sus opiniones al respecto. De entre los correos recibidos, destaca el de Vicente Piorno, de Vigo, que por su extensión no reproducimos en su totalidad. Hace referencia el señor Piorno a que nuestro titular del día 12 atribuye el suceso de Carral presuntamente a un grupo ecologista, aunque en el texto de la noticia especificamos que podría estar implicado el Frente de Liberación Animal. «El motivo de mi escrito -dice este lector de Vigo- es intentar aclarar la confusión de términos e ideas recogidos en esta noticia. En primer lugar, me gustaría aclarar que la ecología es una ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con su entorno. Con base en ella se ha desarrollado el ecologismo, un movimiento social preocupado por el impacto de las actividades humanas en esas relaciones que estudia la ecología. Preocupaciones clásicas del ecologismo son la extinción de especies, el cambio climático, la alteración de la capa de ozono... »Por una cuestión de concepto, tanto ecología como ecologismo no se centran en individuos, sino en conjuntos de ellos: especies, poblaciones, ecosistemas. Paralelamente al ecologismo, se ha desarrollado otro movimiento preocupado por el bienestar animal, cuya atención se centra fundamentalmente en el sufrimiento que las personas causan principalmente a los animales domésticos, englobando también otras actividades como la caza y que tiene un enfoque centrado en el individuo. Ambos movimientos son conceptualmente diferentes, no existe más vínculo entre ellos que el hecho frecuente de que una misma persona tenga ambas preocupaciones. Por ello, desde el desconocimiento, y de forma errónea, han tendido a identificarse. »Actuaciones como la reciente de Carral, cuya autoría está aún por confirmar, son típicas de sectores radicales del movimiento por el bienestar animal. Si se accede a la página web del Frente de Liberación Animal (http://www.geocities.com/Athens/Crete/7892/animal/fla.htm) se observará una declaración de principios que no contiene ninguno de los puntos que identifican al movimiento ecologista. »Desde el ecologismo no sólo no se debe defender esta acción, sino criticarla profundamente, tanto por su forma como por su fondo». Las matizaciones de Vicente Piorno vienen muy a cuento. Efectivamente, en ocasiones damos al término ecologismo acepciones que no le son propias y, en esta ocasión, hemos metido en su saco a los individuos que cometieron tan antiecologista acción. Es probable que sean éstos militantes del FLA, pero lo seguro es que para nada son ecologistas.