La chispa de la vida política

GERARDO G. MARTÍN

OPINIÓN

17 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

YA HEMOS tenido casi todo en la televisión: concursos para ganar premios, otros para ligar a mozo o moza, incluso los que dan acceso a la fama y a una posición de privilegio en el mercado discográfico... Como éramos pocos, parió la abuela, y la televisión australiana elegirá a media docena de candidatos independientes al Senado, entre el triple de aspirantes. La selección corre a cargo del público y los premiados se llevan casi 7.000 dólares como fondo de campaña. Seguirán pronto el ejemplo en Gran Bretaña y no sería de extrañar que España tomara también ese camino. En definitiva, la televisión está en el papel que le asignamos y reconocemos de apoyar destellos vitales más que biografías, de ocuparse más de saltos que de carreras profesionales. Vivir el último minuto, y si acaso el que está por venir, y en función de él medir a quienes nos rodean. Pero no nos engañemos, porque esa veneración del instante aislado parece más un signo de nuestro tiempo que el saldo de la actividad televisiva. Hace cuatro décadas, cuando tenía poco tiempo de vida la que por diversas razones se llamó siempre Primera, TVE ofrecía Esta es su vida , un programa de Federico Gallo, donde se medía a los invitados por una trayectoria y no por una experiencia fugaz. Recuerdo a Jesús Hermida, dedicado días y días a conseguir la tapa de un registro de Valladolid para que bailara sobre ella el excepcional bailarín castellano que era Vicente Escudero. Me temo que no tardaremos en ver que los aspirantes a políticos, como las que desean ser misses , tienen que pasar por los concursos. Con el apoyo de una televisión poderosa, los políticos catódicos tendrán mucho camino andado. No obstante, ahí está el caso de Operación triunfo para demostrarnos que aun con esa ayuda inicial muchas flores de un día se marchitan en seguida en los escenarios. Confiemos en que suceda lo mismo con los políticos de esa extracción, no sea que aun empeore el muy mediocre colectivo que protagoniza la vida pública.