PARA DEMOSTRAR que la titular de Cultura sabe hacer otras cosas que la pasarela, su Departamento ha encargado una versión actualizada, una especie de refrito adaptado a estos tiempos modernos de las obras de Moro y Erasmo. Desaparecida la famosa Editora Nacional, a manos de su colega y paisano Alfonso Guerra, se va a rehabilitar, sin embargo, en forma más asimilable de cómic, esperándose también una versión para cine subvencionado de los del nunca mais Afganistán. De acuerdo con el borrador, aromatizado con alcohol de garrafón, y con bonitas miniaturas de ketchup, al que ha tenido acceso este comentarista, la isla Utopía, donde existía una única Ley: atreveos a buscar el saber para ser mejores y contribuir al bien común , se ve asaltada por pateras de parias de la famélica legión del amigo del sur ayudados por el traidor conde don Julián Rovira, y sus huestes de vicios y felones intramuros, petardazos incluidos, de modo que queda hecha unos zorros. Arrasados sus límites y por tanto la posibilidad de generar orden en su interior, para compensar su pérdida se recurre a otra versión actualizada de la obra más famosa del viejo amigo holandés de Tomás Moro: el Elogio de la Locura . Donde la hija de Pluto, dios de la riqueza del agio biutifullero, y de la ninfa Juventud, vive en un país de las delicias presupuestarias, paraíso del talante, y es criada por la Embriaguez y la Impericia. En su cortejo, acompañando al Botellón, figuran el egocentrismo, la adulación, la desmemoria, el embrutecimiento y la vanidad. De momento, el alcalde de La Coruña en un intento desesperado por salvar los muebles, el sentido simbólico de la ciudad y de la ciudadanía, va a mandar redoblar la vigilancia en los jardines estercoleros de Méndez Núñez, no sea que alguno de los que se comió los peces dorados del estanque haga ahora una hoguera con los gingkos.