06 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
HACÍA tiempo que no teníamos noticias suyas. Un alivio. Porque soportar domingo a domingo la incontinencia de Arzalluz era agotador. El viejo dirigente peneuvista ha roto su silencio para dejar otra muestra de su proverbial don de la inoportunidad. Quién sabe por qué ha salido ahora a decir que el Gobierno mantiene contactos con ETA. Lo seguro es que, si había algún movimiento de fichas, Arzalluz ha hecho todo lo posible por cargárselo. Luego se quejará de que alguien piense que al PNV no le viene bien que la banda terrorista pase a mejor vida.