DIEZ PÁGINAS son las que tiene preparadas la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, para derogar el trasvase del Ebro del Plan Hidrológico Nacional (PHN). Estos folios sustituyen a los 1.333 (cinco tomos) de esa ley, en los que se analizan los aspectos económicos, ambientales, e hidráulicos; las transferencias planteadas y sus antecedentes, y el estado de los acuíferos compartidos. Con razón el Consejo Nacional del Agua (CNA), órgano asesor del Gobierno en esta materia, pidió a Narbona los informes técnicos en los que se basa para derogar el trasvase y plantear las macrodesaladoras como nueva alternativa a esa transferencia de agua. Los miembros de la comisión permanente del CNA tienen un mes para hacer un informe sobre la tramitación como proyecto de Ley de la derogación del trasvase y el establecimiento de medidas urgentes para resolver los problemas de agua en Cataluña, Andalucía (Almería), Murcia y Comunidad Valenciana. Para que su informe sobre la conveniencia o no de haber derogado el trasvase sea riguroso y no un papel sin base científica ni soporte económico dicen que necesitan esa información básica que entienden que el Ministerio ha elaborado para justificar la decisión y no las diez páginas del borrador de decreto de derogación que les han entregado, siete de las cuales son las que enumeran las actuaciones de interés general y las prioritarias y urgentes y que la mayoría de ellas estaban en el Anexo 2 de la ley del PHN. La ministra se comprometió a enviar esos informes al día siguiente y la sorpresa de los consejeros ha sido mayúscula cuando lo que han recibido ha sido otro documento, esta vez de 19 hojas, en el que, bajo el título de Programa A.G.U.A. (Actuaciones para la Gestión y Utilización del Agua) , se señala que «no se evalúan las necesidades reales de agua, cuestión que se considera sería acometida, en su caso, en un contexto futuro¿» y se reconoce por primera vez lo que todos los técnicos han dicho por activa y por pasiva: que «el consumo unitario energético de la desalación es mayor que el del trasvase». Protocolo de Kioto al habla. Narbona ha entregado en Bruselas un informe con datos, actuaciones, costes y proyectos previstos para las Cuencas Hidrográficas Mediterráneas (CHM) como paso previo a la presentación de solicitudes individuales de financiación de cada uno de los proyectos. Confiemos en que este informe sobre las 105 actuaciones previstas para las CHM sea distinto al entregado al CNA, porque como sea el mismo pocas posibilidades de financiación europea vamos a tener. De momento sólo contamos con el anuncio de una subida del agua allí donde haya nuevas inversiones para que en el 2010 podamos cumplir la normativa europea, que obliga a repercutir en el precio sus costes reales, incluidos los ambientales.