Patente de corso

La Voz

OPINIÓN

E. GONDREDO

13 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

UNO se hundió frente a Galicia, otro se partió en aguas de Taiwan, el tercero hizo explosión en Bahamas, y el cuarto acaba de naufragar en Alaska. Todos certificados por la misma empresa. La que nos castigó con el Prestige. Y ahí sigue: expandiendo por todo el mundo las catástrofes. Si hubiese justicia, hace tiempo que se habría acabado su patente de corso.