LA GENERACIÓN de la Transición se ha cortado la coleta. Hace un año largo se retiró Pujol. Le costó: se fue a los 74. Después se despidió Arzalluz, con sólo 72. Ahora se ve obligado a dejarlo el profesor Beiras, un chavaliño, purgado con sólo 69 años. Suárez se prejubiló por los malos resultados y Carrillo, de 90 años, es tertuliano y fumador. También está fuera la siguiente generación. Felipe perdió a los 54 años contra Aznar y hoy pasea su rencor por el circuito de las conferencias caras. Aznar, en gesto ejemplar, se marchó con 51 años... y pasea su rencor por aulas de EE. UU. y como guionista de vídeos. ¿No queda ya nadie de los viejos tiempos?, ¿no hay una cabeza experimentada que nos guíe? Pues sí. Aún contamos con una persona laboriosa, con enorme capacidad de servicio, que continúa en primera línea: Francisco Ayala, polígrafo y premio Cervantes, de 99 años.