Información en las páginas 12 y 13 LA SUSTITUCIÓN de viejos edificios por otros nuevos está produciendo una caída frecuente de edificios adyacentes. Hay causas estructurales, pero hay otras debidas a inadecuadas políticas urbanísticas: rehabilitación tardía, sólo se protegen las zonas más antiguas sin incluir la ciudad del XVIII y del XIX, la facilidad con que se permite el derribo, la falta de precaución de los constructores o la seguridad. No pasaría nada si con ellas no se perdiera una parte importante de nuestro patrimonio urbano y, lo que es peor, los recuerdos, las historias afectivas, la materialidad del hogar y las graves consecuencias personales. Pero como todo eso ocurre, habrá que pensar en una nueva política municipal y en un mayor nivel de control y sanción para evitarlo. Experiencias ya hemos tenido bastantes.