Muy perjudicados

LUÍS VENTOSO

OPINIÓN

02 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Información en la página 61 El día que Shin Chan se bajó los pantalones y enseñó la piroliña se condenó para siempre. En una televisión catatónica como TVG no se pueden hacer esas cosas. Así que, finalmente, y aprovechando la excusa más tonta, los directivos de TVG le han dado la boleta definitiva al irreverente enano japonés y, al mismo tiempo, jubilan a su principal agente normalizador. Pero eso es lo de menos. Han evitado una perniciosa influencia en nuestros niños. Para los míos, desde luego, Shin Chan ha pasado a la historia porque a las nueve y media, la tele les está prohibida. Shin Chan, no lo estaba. Porque en absoluto es violento y es mucho menos sexista que el presidente de este país y sus alcaldes, siempre dispuestos a sacar de paseo sus trasnochadas conciencias de machotes.