NO ESTÁ a la altura de El hijo de la novia o de Nueve reinas , obras maestras. Pero como casi todo el cine argentino tiene algo que no es habitual en nuestro cine de telefilme y horterada. Cuando ya está próximo un nuevo Torrente , hay que hablar de No sos vos, soy yo , una comedia con mucha frase a lo Woody Allen que se deja ver bien. La película es ciclotímica, como una de las protagonistas. Pero aporta joyas sobre la vida conyugal: «Lo más largo que me escribiste cuando vivíamos juntos fue la lista para el supermercado». O sobre el sexo en la pareja estable: «Es como la ciudad de Colonia, sabés que está ahí, pero no vas nunca. Al final sólo cogíamos (acepción argentina) en mi cumpleaños o el tuyo». Del amor duradero, un psiquiatra, cómo no, da una gran definición: «El asado se hace con las brasas, el fuego lo quema. En una relación hay días buenos, pocos; días malos, también son pocos. Y días normales, en los que no pasa nada, que son la mayoría». El filme, de poco presupuesto, cuenta una historia. Tras la ruptura, viene la segunda oportunidad y la chica, tierna, le pregunta al chico: «¿Ya se te pasó la época en la que todas las letras de los tangos te quedan bien?». Lindo, ¿no? cesar.casal@lavoz.es