658 y Rajoy

Lois Blanco

OPINIÓN

LOS PARTIDOS inventaron los compromisarios para controlar desde el aparato la voluntad de su militancia. En una ocasión, el PSOE accedió a una votación directa entre sus militantes y Borrell le ganó a Almunia. Como esa no era la voluntad del aparato, al catalán le sacudieron hasta que renunció. En el congreso sucesorio del PP gallego será determinante el peso de Pontevedra, con 658 compromisarios, pero será más trascendente el control sobre la elección de esos delegados y, ante todo, las instrucciones que reciban de Fraga y de Rajoy. Al margen de Cuíña y López Veiga, Fraga ya tiene a su candidato. Y está por ver si Rajoy quiere imponer a otro o considera que lo que más le interesa es la pluralidad de sensibilidades, porque para urbanita ya se basta él: gallego y presidente nacional.