GALICIA es una potencia en creación y exportación textil, pero, en cuestión de pasarelas, ha dejado escapar lo ganado en los tiempos del made in Galicia, cuando todos los grandes de la moda local se daban cita sobre un mismo escenario. Al margen de la polémica sin solución entre Cibeles y Gaudí, la fiebre de las pasarelas provinciales no cesa. Valencia, Castilla-León y Canarias ya tienen las suyas. Para que Pontus Veteris no pierda el tren y se convierta en referente nacional e internacional sería preciso crear una gran infraestructura con apoyo público. Pero el apoyo más necesario sería el del propio sector, para que algunos de los que se han ido vuelvan a subirse a una pasarela y para que todos juntos confíen en el potencial que reside lejos de las grandes capitales.