ESCALADA DE DESCALIFICACIONES ENTRE LOS DIRIGENTES POLÍTICOS
19 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Información en la página 18 EN ESTADOS UNIDOS hay un senador o congresista republicano -no me acuerdo- empeñado en sacar adelante una ley que prohíba decir en público siete palabras. La razón es que el uso de esos siete vocablos está prácticamente reservado al insulto o la ofensa. En aquel país, tan vituperado por los antiamericanos europeos, se ha generado un debate por la sinrazón de que sean exclusivamente siete vocablos. ¿Por qué no ocho? ¿O diez? Aquí estamos en otra fase. Esa en la que los políticos descubren las ventajas que produce insultar en vez de replicar. Mientras se insultan entre ellos a ver quién dice más bobadas o quién está más acojonado (Carod-Rovira, sic), evitan tener que argumentar sus decisiones de gobierno o de oposición. ¡Qué grande les viene el cargo!