Errores en los infográficos

ARANTZA ARÓSTEGUI

OPINIÓN

EN LOS DIFÍCILES tiempos que atraviesa la prensa escrita -con la competencia de los medios audiovisuales, el imparable auge de los diarios gratuitos, el universal acceso a los medios digitales, la carestía del papel...-, el periódico impreso tradicional opta por la renovación de contenidos y formatos.

21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

No se trata de una mera operación de maquillaje, sino de dar respuesta a los cambios sociales que se están produciendo. Lejos quedan los tiempos de los periódicos austeros, grises y sin imágenes, como también los de gran formato. Hasta los más renuentes a los cambios, como el mítico Le Monde , se han pasado al color y la ilustración, o como los británicos The Times y The Guardian, que han apostado por reducir su tamaño y ofrecer unos ejemplares más cómodos y manejables. ¿Cuál es la razón de tanto trasiego? Indudablemente facilitar la lectura y adaptarse a las exigencias de los lectores. Evolución El trepidante ritmo de vida actual, con escaso tiempo para la lectura, ha hecho evolucionar a los periódicos hacia contenidos más fáciles de digerir. Se pretende facilitar las cosas para que el estar informado requiera el menor tiempo posible y para ello se ofrece un producto más liviano y visual, lo que no significa que sea de peor calidad. El diseño sin contenido no funciona más que a corto plazo. Como los periódicos van dirigidos a un público muy heterogéneo, es fundamental que todos los lectores puedan entender los contenidos publicados y por ello los periodistas deberán aplicarse para facilitar la lectura y comprensión de éstos. Además de un lenguaje claro y directo, las fotografías y los infográficos (éstos con gran auge en los últimos tiempos) contribuyen sobremanera a este objetivo. Datos equivocados En el plazo de tres días, La Voz ha publicado dos infográficos que han sido objeto de las quejas de varios lectores. El día 12, el titular de la página 9 a cinco columnas dice: «Fomento impulsará el trazado sur del AVE atlántico tras tres años de bloqueo». Ilustra la página un gráfico con el trazado ferroviario de Ferrol a Tui, en el que se especifican las obras terminadas (11 km), las que están en ejecución (59,9 km), las que se hallan en proyecto (54,5 km) y las que están en estudio informativo (88,8 km). «El tramo terminado de Queixas a Santiago -escribe Marcial Ponte- suma 34,1 km, según los datos que dan en el desarrollo del gráfico, y no 11 km. Tampoco coinciden los datos de las obras en ejecución (38,4 km), las que están en proyecto (46,5 km) y las que están en estudio informativo (118,1 km). No comprendo de dónde sacan estas cifras». Pablo González, de la sección de Galicia y uno de los firmantes de la información, lo explica: «El asunto de los kilómetros es un error lamentable, producto de no repasar con más atención la actualización de los gráficos que ya fueron publicados en otra ocasión. Tanto mis compañeros de Infografía como yo nos concentramos en concretar la situación actual de los tramos del trazado sur del AVE del eje atlántico -el aspecto fundamental de la noticia- y, desgraciadamente, nos olvidamos de que, en la leyenda superior, aparecía la suma de los kilómetros de los tramos en servicio, en obras o en proyecto. Las cifras que aparecen corresponden a otra fecha anterior y, por tanto, no reflejan la situación actual del eje atlántico ferroviario, que, por otra parte, aparece perfectamente explicada en el recorrido del ferrocarril, la parte sustancial del gráfico». El otro infográfico puesto en solfa, que fue publicado el día 15, en la página 34, ilustra una información titulada: «Los precios ya han absorbido todas las alzas derivadas del "efecto euro"». En el esquema se compara el coste de la vida en varias ciudades gallegas. «En la leyenda del gráfico adjunto al artículo -observa Joaquín Daviña- aparecen las principales ciudades de Galicia, entre ellas Vilagarcía (por cierto, con la letra V de clave, igual que Vigo), pero en la información sobre el precio de los distintos productos sólo aparece una referencia titulada V, que supongo que se refiere a Vigo, sin informar de los precios de Vilagarcía». María Cedrón, de la sección de Economía y que coordinó el trabajo de las distintas delegaciones para elaborar la información, responde: «Efectivamente, Joaquín Daviña tiene toda la razón. En la leyenda del gráfico aparece Vilagarcía, ciudad a la que luego no se hace referencia. El hecho de que aparezca relacionada en la leyenda del gráfico se debe a un error, ya que el muestreo realizado por La Voz no ha tomado datos de esa ciudad y por eso Vilagarcía no aparece citada en la información. Tal vez el error de base sea que la recogida de datos no haya incluido también a esa urbe de las Rías Baixas». De las explicaciones de los dos compañeros se colige que hay que fortalecer los mecanismos de control para evitar estos lamentables fallos.