El delito no tiene edad

OPINIÓN

08 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

DOS SON los rasgos más llamativos del grupo desarticulado por la policía cuyos integrantes entraron en contacto, vía Internet, para idear una página web y estafar a sus usuarios. El primero es que no se conocían previamente. Así pues, Dios los da e Internet los junta. El segundo rasgo es que todos son menores de edad. Esto demuestra que la Red favorece a algunos adolescentes y jóvenes la comisión de delitos (como la estafa) que parecían ser cosa de adultos experimentados. Internet borra las diferencias de edad, hace mayores a los menores e infantiliza a los adultos. Por otra parte, estamos por asegurar que la actividad delictiva tenía como finalidad material la compra de objetos fútiles. Porque el auténtico goce estaba en el éxito de la estafa.