MIS CONTACTOS me dicen que está muy avanzado el proceso para que ETA deje las armas. La nueva generación de la banda, al parecer, es más proclive que los viejos a buscar una salida con tres patas para la mesa de negociación: El futuro de los presos. Mundo que forman encarcelados y familiares, a los que rinden inusitada pleitesía. Han perdido toda esperanza de victoria y no están dispuestos a pudrirse en las mazmorras. La vuelta a la legalidad de la actividad política. No están dispuestos a dejarle al PNV la interlocución institucional del futuro de Euskadi. No olvidemos que los une la lucha por la soberanía, pero los separa el modelo sociopolítico. El PNV representa a la derecha cristiana y Batasuna a la izquierda albanesa. Un nuevo marco para la relación con el Estado. Tras el Estatuto para Cataluña, será imparable un nuevo proceso estatutario en Euskadi. Seguro que la reunión de Carod Rovira con Josu Ternera tuvo mucho que ver con el proceso que estamos viviendo y que nos llena de esperanzas. Seguro que la pareja Otegi-Ternera es clave en todo. Seguro que la Iglesia vasca anda metida por medio. Seguro que cuando Ternera se escapó, alguien pensó que era lo mejor para el proceso. Seguro que encarcelar a Amboto facilitó la autoridad de Ternera. Seguro que hay que tener cuidado con que Amboto no se fugue de la prisión francesa en la que está, pues sería la referencia de los más duros del colectivo. Me preocupa la agitación de las víctimas del terrorismo. Pero tengo que denunciar que en el congreso de Valencia faltaba mucha gente. Estaban los que organizó el PP cuando mandaba. Incluso me sorprendió ver de portavoz a un periodista que fue el brazo derecho de Mayor Oreja en Interior. Faltábamos otras víctimas. No se olvide que gran cantidad de gente con residencia en Euskadi somos las víctimas vivas y podemos seguir siendo las víctimas del futuro si vuelven las bombas y los asesinatos. Por tanto, estamos legitimados para que se nos escuche más allá de congresos y manifestaciones a mayor gloria de las tesis del PP. Lo mejor que nos puede pasar es un final sin aspavientos, donde la discreción sea herramienta indispensable a salvo de quienes han hecho del terrorismo un negocio. Mañana pasarán a la historia la fecha de la paz y los que la lograron. ¡Háganlo y no me cuenten cómo!