E. GONDREDO
20 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.UNA nueva ola de pánico recorre Europa. Después de las vacas locas, llega el miedo a la gripe aviar. Injustificadamente, empieza a propagarse el bulo y muchos consumidores mal informados dejan de comer pollo o huevos. ¡Si no son venenosos! Lo malo es que una confusión tan grave como esta puede tener pésimas consecuencias. Por ejemplo en el sector.