DE SOL A SOL | O |
28 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.NO SÉ cómo tomármelo. La semana parlamentaria ha sido tan peculiar que dudo entre la risa desternillante y el sollozo amargo. Dejaré de lado el Congreso y los grandes simios con sus «derechos humanos», pobres. Pero es que luego está lo del Senado. Resulta que el PP le da la vuelta a la nefasta Ley de Reproducción Asistida gracias a la ausencia de un buen grupo de senadores, sobre todo socialistas. Resulta que, según unos, los tales andaban ocupadísimos viendo el Barça-Milan por televisión. Resulta que, según otros, padecieron un apremio de conciencia y prefirieron evitar cualquier participación en semejante engendro. Todo puede ser, pero da igual. Porque la ley así reformada volverá al Congreso y todas las enmiendas aprobadas en el Senado caerán de nuevo, y de nada habrá servido el trámite en la Cámara alta, porque la Cámara alta no sirve para nada, salvo para dotar con sueldo y privilegios a personas que, como las del otro día, pueden faltar a su trabajo sin que nadie las despida. Claro que... bueno, les riñeron. Aunque el que les riñó ni siquiera sabía que Javier Losada, senador y alcalde de A Coruña, tenía permiso de su grupo parlamentario para ausentarse. Muy ejemplar todo. pacosanchez@lavoz.es