Napoleoncitos

OPINIÓN

04 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

A FRANCIA le crecen los napoleoncitos en estas horas de desconcierto. Al napoleoncito Jacques Chirac, actual presidente, se suma el primer ministro Dominique de Villepin, el que quiso imponer napoleónicamente y sin previa negociación la llamada Ley del Primer Empleo (LPE). No lo consiguió, pero el napoleoncito Nicolás Sarkozy -el más verdaderamente napoleónico- aprovechó la ocasión para rentabilizar las ventajas del fracaso, con vistas a la futura carrera presidencial. Sin embargo, las encuestas acaban de mostrar que, de haber ahora elecciones, la ganadora sería la socialista Ségolène Royal, que aprendió a ser napoleoncita con el mismísimo Mitterrand, con quien fue ministra. Y aún hay más napoleoncitos: Laurent Fabius, que intentó sin éxito napoleonizar -léase capitalizar- el no a la Constitución Europea; Le Pen, líder del ultraderechista Frente Nacional, que ha ganado credibilidad; Philippe de Villiers, el soberanista islamófobo que compite con Le Pen; François Bayrou, centrista que quiere aprovechar la radicalización de los demás. Y Jack Lang, Lionel Jospin y Dominique Strauss-Kahn, socialistas hoy desubicados, pero todavía aspirantes. Demasiados napoleoncitos y poco Napoleón para salir del marasmo.