Llegó el cambio

La Voz

OPINIÓN

LUÍS VENTOSO

11 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

TRAS tantos años de lo mismo, y con resultados que no eran para echar foguetes, había expectación en Galicia ante el cambio. Pero ahora, tras casi año y medio con otro Gobierno, hay quien dice que el cambio se nota poco. Se trata de una crítica infundada. El cambio es drástico, como prueba un inventario de algunas reformas: -Cambios en el audiovisual: Superpiñeiro, que antes presentaba un concurso nocturno, pasará ahora a presentar un programa de entrevistas vespertino. -Cambio radical en la Ciudad de la Cultura: tras una intensa tormenta de ideas, se ha conseguido cambiar el nombre de todos los edificios de la pirámide que el anterior presidente se dedicó a sí mismo y hacer irreversible un gasto suntuario de 64.000 millones de pesetas. -En el mundo de la sanidad, a primera vista parece que no hay cambio y que se mantiene el colapso de las urgencias y los retrasos kafkianos en las listas de espera. Pero profundizando más se perciben éxitos. Por ejemplo, en A Coruña se ha logrado duplicar el tamaño del mismo hospital sin que por ahora se hayan notado mejoras en los servicios. -Se ha acabado con aquellos actos electoralistas con la gente mayor llamados Xuntanzas da Terceira Idade. Ahora se llaman Lecer Para Os Nosos Maiores, eufemismo más elegante para estas alegres encherolas con pasodobles en los postres. -Por último, se ha logrado que las catástrofes ecológicas no desestabilicen a los Gobiernos. La chapuza del Prestige se llevó por delante al delfín. Los incendios se han saldado sin una sola dimisión o cese, lo que contribuye a dar al equipo dirigente la continuidad que necesita. (PD: Por lo menos han mejorado las formas, el rigor urbanístico y la protección del litoral, porque el resto, por ahora, va a lo Lampedusa: todo debe cambiar para que nada cambie).